La plantilla avaló el preacuerdo
La plantilla de Airbus en España respaldó el preacuerdo con el 76,76% de los votos. El 20,26% votó en contra y el 2,98% se abstuvo. La consulta, en la que participaron 13.560 trabajadores, se celebró los días 30 de septiembre y 1 de octubre de 2026 y combinó el voto presencial y el telemático.
La votación comprendió los centros de Getafe, Illescas, Albacete, Sevilla —en San Pablo y Tablada— y Cádiz. El resultado dio a la propuesta un respaldo mayoritario y allanó el camino para avanzar hacia el cierre del conflicto.
Una negociación iniciada meses antes de los paros
Las conversaciones entre Airbus y la representación social habían comenzado en noviembre de 2025. Antes del inicio de los paros se celebraron 22 reuniones, de acuerdo con la información disponible sobre la negociación.
El conflicto laboral comenzó con paros el 1 de julio de 2026, que se extendieron hasta el 24 de julio. Después, el 25 de agosto arrancó una huelga indefinida. Entre los motivos centrales estaban la recuperación del poder adquisitivo y el rechazo a reducir de dos a uno los días semanales de teletrabajo.
La propuesta sometida a consulta se presentó el 4 de septiembre de 2026 con la mediación del Ministerio de Industria y Turismo.
Subidas ligadas al IPC y compensación salarial
En materia salarial, el preacuerdo recoge aumentos anuales ligados al IPC real, más un incremento adicional del 2% en 2026, 2027 y 2028, y del 1,95% en 2029. La recuperación adicional del poder adquisitivo suma un 7,95% distribuido a lo largo de esos cuatro años.
La oferta también contempla un pago único de 2.000 euros brutos no consolidables para compensar el retraso en la aplicación de las subidas de 2026. Además, reserva un 0,5% adicional para revisiones salariales individuales y otro 0,5% para promociones profesionales internas.
Teletrabajo, vacaciones y otras condiciones
El preacuerdo mantiene el modelo de teletrabajo de dos días semanales y respeta los acuerdos individuales vigentes. También conserva dos semanas de vacaciones obligatorias y dos flexibles, cuya programación se acuerda entre la persona trabajadora y su responsable.
Entre las otras medidas figuran la identificación de puestos compatibles con una flexibilidad voluntaria en los horarios de entrada y salida —sin aplicarla a quienes están ligados directamente a las cadenas de producción— y el mantenimiento de las rutas de transporte colectivo, con posibles ajustes negociados en los comités de movilidad.
La convocatoria seguía activa tras la votación
Al conocerse el escrutinio, los paros estaban suspendidos desde el 9 de septiembre, pero la convocatoria de huelga indefinida seguía formalmente activa. La aprobación del preacuerdo no equivalía por sí sola a su retirada oficial.