Mika y Tadeo, en el centro de Casa
Casa cuenta la historia de Mika, una niña de siete años, y de su abuelo Tadeo. La curiosidad de la niña da pie a preguntas sobre el mundo y a conversaciones en las que el abuelo busca transmitir un legado emocional.
Palomas ha explicado que ve a Mika y Tadeo como dos partes de sí mismo que se encuentran. También ha contado que la voz del abuelo fue el punto de partida de la narración y que reconoció en el personaje una versión propia.
El bosque como espacio de descubrimiento
El bosque es un espacio central de la novela: allí Mika y Tadeo juegan y comparten experiencias. La historia vincula ese entorno con la curiosidad, la observación y la capacidad de asombro.
Palomas ha relacionado el bosque de la ficción con su experiencia de transformar un antiguo trigal mediante la plantación y el diseño de árboles. Ha explicado que dedicó cinco años a ese proceso y que le ayudó a recuperar una mirada infantil y a fijarse en detalles que antes pasaban inadvertidos.
La casa como refugio y pertenencia
Palomas ha descrito la casa del título como algo más que un edificio: una sensación de refugio y de encontrar un lugar en el que encajar. Esa idea conecta el título con los vínculos y los recuerdos que atraviesan la historia de Mika y su abuelo.
El autor también ha reflexionado sobre el encuentro entre generaciones. En su planteamiento, los niños aportan una sabiduría que puede quedar desatendida, mientras que las personas mayores pueden recuperar la curiosidad.
Escribir desde la voz de los personajes
Palomas ha señalado que, para escribir, necesita vivir a los personajes y no limitarse a relatarlos. Para construir a Mika, recurrió al recuerdo del espíritu de la infancia y a la manera en que un niño escucha, interpreta y observa a los adultos.
El escritor ha explicado que una historia puede empezar cuando aparece una voz que decide seguir escuchando. En Casa, esa voz fue la de Tadeo, que dio forma al núcleo de la obra.
Una trayectoria reconocida
Antes de Casa, Palomas publicó, entre otros títulos, Una madre, Un hijo y Un amor. Las fuentes sitúan el Premio Nadal en su trayectoria por Un amor y señalan que recibió el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil en 2016 por Un hijo.
Aunque Palomas ha definido sus novelas como obras para adultos, ha contado que varios de sus libros también se leen en institutos. Sobre Casa, ha señalado que admite distintas capas de lectura y que puede interesar tanto a lectores jóvenes como adultos.