La ingeniería Ingenersun, especializada en automatización industrial, ha desarrollado una célula robotizada para Mugape, empresa dedicada a los tratamientos superficiales. La instalación realiza el control de calidad de piezas destinadas a Volkswagen. Integra inteligencia artificial y visión artificial con Deep Learning, y automatiza las operaciones de final de línea: desde la entrada de las piezas hasta el envío de información de trazabilidad y el paletizado final.
El sistema robotizado trabaja con piezas de aluminio anodizadas que, tras el tratamiento, deben someterse a un proceso de limpieza e inspección visual para comprobar que no quedan residuos ni defectos. La tarea presenta la dificultad de que los defectos pueden tener múltiples patrones.
La solución de Ingenersun consiste en una línea automatizada de limpieza, detección de defectos y control de calidad de estas piezas. Según la empresa, permite eliminar errores humanos, liberar a las personas de problemas ergonómicos y de tareas repetitivas, y aumentar la productividad al asegurar un tiempo de ciclo mejor y más constante.
Para lograr fiabilidad y eficiencia en la producción de un sector con altas exigencias, Ingenersun ha integrado diversas tecnologías: un robot; una cámara de visión 2D para dar entrada a las piezas; ocho cámaras de visión artificial con Deep Learning para detectar fallos; lectores con inteligencia artificial para la lectura automática de códigos DataMatrix, que permiten identificar las piezas y facilitar su trazabilidad; y sistemas de comunicación directa con el cliente y de paletizado automático.
Visión artificial con Deep Learning para detectar fallos
Ingenersun señala que uno de los mayores retos ha sido detectar fallos en el aspecto de las piezas, como escurridos y quemados, que presentan apariencias muy diversas y resultan difíciles de identificar sin intervención humana. La empresa ha contado con el apoyo de Omron para dotar a la célula robotizada de esta capacidad mediante la instalación de cámaras de visión artificial con Deep Learning. Según Ingenersun, tras entrenar el equipo con diversos patrones, el sistema puede detectar este tipo de defectos con total objetividad, incluso cuando se enfrenta a defectos con características que no había identificado previamente.
La instalación tiene una capacidad productiva de 200 piezas a la hora y, según Ingenersun, permite asumir el trabajo de dos personas con un funcionamiento de once turnos semanales. Además, se ha diseñado para trasladarse e instalarse en otras líneas de anodizado del cliente, ya que su configuración es adaptable a distintas ubicaciones dentro de la planta.
El proyecto se ha desarrollado a lo largo de 7 meses y supone un hito relevante para Ingenersun, según la empresa, porque se trata de una instalación para un nuevo cliente, incorpora tecnologías avanzadas e inicia la colaboración con Omron como Partner Integrador.
La nueva instalación supone un paso más en la trayectoria de Ingenersun, ingeniería de automatización de procesos industriales que desarrolla instalaciones llave en mano. La firma opera en sectores como la automoción, la aeronáutica y el electrodoméstico, entre otros.
Ingenersun afirma que su especialización y metodología de trabajo le permiten desarrollar proyectos de alta complejidad técnica, adaptar las soluciones a las necesidades de cada cliente y responder a plazos de ejecución ajustados.