Una clasificación revisada para la bacoreta
Una investigación liderada por la Universitat de Girona y el Instituto Español de Oceanografía concluye que la bacoreta que se clasificaba como Euthynnus alletteratus comprende dos linajes evolutivos diferenciados. Los autores proponen recuperar el nombre Euthynnus quadripunctatus para los ejemplares del Atlántico norte y el Mediterráneo, y mantener E. alletteratus para las poblaciones tropicales del Atlántico oriental. La propuesta no equivale a una declaración de reconocimiento formal de una nueva especie.
El nombre Euthynnus quadripunctatus procede de una descripción científica original de 1817. Según el estudio, se utilizó posteriormente para referirse a estos ejemplares antes de que quedaran integrados bajo la denominación Euthynnus alletteratus.
El trabajo, publicado en Hydrobiologia, combina información genética y genómica con datos de edad y crecimiento. Incluye secuencias de ADN mitocondrial de más de 600 ejemplares, un análisis genómico de cerca de 38.000 marcadores y el estudio de 466 espinas dorsales para estimar la edad y el crecimiento de peces del Atlántico nororiental y el Atlántico tropical suroriental.
Diferencias genéticas y de crecimiento
Los análisis separan los ejemplares del Atlántico norte y el Mediterráneo de los procedentes de aguas tropicales de la costa atlántica africana. Según el estudio, la divergencia genética entre ambos grupos es comparable a la observada entre otras especies reconocidas del género Euthynnus, aunque su apariencia externa sea muy similar.
Los datos de crecimiento también distinguen a los grupos. A edades comparables, los ejemplares septentrionales crecen más rápido y alcanzan tallas mayores. Los modelos estiman una talla asintótica cercana a 99 centímetros para el grupo septentrional y de unos 70 centímetros para el tropical. El crecimiento del grupo septentrional presenta además una estacionalidad más marcada, asociada a los meses cálidos.
El estudio relaciona esos patrones con diferencias reproductivas descritas para las regiones analizadas: en el Mediterráneo, la reproducción se concentra principalmente desde finales de primavera y durante el verano, mientras que en el Atlántico tropical puede prolongarse durante buena parte del año. Los autores plantean que estos patrones acompañan las diferencias de crecimiento observadas.
Poblaciones y límites geográficos pendientes
La investigación describe una estructura poblacional más compleja que la división en dos linajes. Para el grupo septentrional, los resultados apuntan a al menos tres grandes poblaciones: una en el Atlántico occidental, otra en el Atlántico oriental y el Mediterráneo occidental, y una tercera en el Mediterráneo oriental. Los análisis señalan el canal de Sicilia como una barrera importante para el flujo genético entre poblaciones mediterráneas occidentales y orientales.
En las poblaciones tropicales estudiadas también aparecen diferencias entre ejemplares de Senegal, Costa de Marfil y Gabón, aunque son menores que la separación entre los linajes septentrional y tropical. La falta de muestras de Marruecos, el Sáhara Occidental y Mauritania impide precisar dónde está el límite entre ambos grupos o si existe algún grado de mezcla. Los autores indican asimismo que hacen falta muestras del Atlántico sudoccidental para completar la distribución conocida.
Implicaciones para la gestión pesquera
El estudio advierte de que las áreas estadísticas en las que se agrupan actualmente las capturas no siempre coinciden con las unidades biológicas identificadas. Por ello, algunas áreas podrían incluir capturas de los dos linajes. El ejemplo señalado es Senegal: está incluido en una de las grandes áreas estadísticas del Atlántico norte, aunque los ejemplares analizados allí pertenecen al linaje tropical.
Los autores consideran necesario delimitar mejor la distribución de las especies y sus poblaciones antes de establecer futuras unidades de evaluación y gestión pesquera. La investigación se desarrolló en el marco del Small Tunas Year Programme de la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico y contó con financiación de ese programa y de la Unión Europea.